Qué es la sonopuntura

La sonopuntura es una variación de la acupuntura utilizando diapasones en vez de agujas.

El poder de la vibración o del sonido restablece las funciones naturales del cuerpo en:

  • músculos,
  • articulaciones,
  • meridianos,
  • puntos reflejos,
  • energéticos o
  • cuerpos sutiles

El diapasón terapéutico actúa a nivel profundo, a nivel de la propia célula.

  • Mejorando circulación y oxigenación,
  • facilitando la eliminación de toxinas,
  • descontracturando y tonificando tejidos,
  • eliminando bloqueos energéticos,
  • equilibrando mente y emociones.

Diferentes usos de los diapasones

En una terapia con diapasones se pueden combinar dos tipos de diapasones, los diapasones con pesas y los diapasones sin pesas, dependiendo del juicio del terapeuta para mayor beneficio del paciente.

Diapasones con pesas
Los diapasones con pesas son útiles allí donde se necesite una mayor profundidad para deshacer un bloqueo físico (músculos, tendones, articulaciones, circulación, meridianos). También se pueden usar a nivel acústico pero su sonido es más difuso. Se utilizan también a nivel energético
Diapasones sin pesas
Los diapasones sin pesas tienen un sonido más cristalino y con más matices y por lo tanto son muy útiles para la terapia sutil, vibracional y acústica utilizando intervalos musicales simples para trabajar hemisferios cerebrales, inducir la relajación, la liberación de emociones, limpieza,  reequilibrado y armonización general.

Aquí puedes ver una comparativa con la misma frecuencia con y sin pesas.

Además de los diapasones podemos completar una sesión vibroacústica con otros elementos:

– Las barritas, tubos o campanas de viento se utilizan para armonizar espacios, los chakras o el aura.

– Los cuencos tibetanos realizan un masaje vibracional a mayor profundidad que la manos de un masajista y de esta forma deshacen nudos de estrés o contracturas. Además la riqueza armónica de los cuencos tibetanos de 7 metales trabaja los intervalos terapéuticos de forma simple y eficaz.

– Los cuencos de cuarzo transmiten una vibración tan poderosa que no es necesario que estén en contacto con el cuerpo. Si hacemos sonar un cuenco de cuarzo y ponemos la mano cerca notaremos físicamente las ondas que expande.